
Apolo
Atrapado en la ciudad de las dudas.

Apolo, 24 años, tatuando desde Guadalajara. Antes de las agujas fue fotógrafo — ese ojo se quedó en cómo arma cada pieza.
Trabaja en blackwork floral. Líneas gruesas, flores estilizadas, formas orgánicas. Lo suyo es la composición tanto como el dibujo.
Viaja a CDMX, Tijuana y otras ciudades cuando alguien le manda mensaje. Sin formularios — todo por WhatsApp, directo.
Atrapado en la ciudad
de las dudas.
Tatuar es marcar lo que no se puede decir.
Donde si mi voz
ya te sobra,
que mi ausencia
no te falte.